
Francisco Cerúndolo superó a Mackenzie McDonald en Eastbourne y llegó a su primera final en césped
Francisco Cerúndolo sigue a paso firme en la gira británica. En una superficie donde jamás había siquiera superado unos octavos de final, su gran nivel le permite hoy jugar una definición. Lle...
Francisco Cerúndolo sigue a paso firme en la gira británica. En una superficie donde jamás había siquiera superado unos octavos de final, su gran nivel le permite hoy jugar una definición. Llegó en un triunfo sobre el estadounidense Mackenzie McDonald que fue trabajoso en el principio, pero en donde luego hizo gala de su jerarquía, reflejada en el mejor ranking de su carrera.
El resultado final fue de 2-6, 7-5 y 6-2, en un cruce que quedó trunco el viernes debido a la lluvia cuando el último set estaba 5-2 para Cerúndolo. Finalmente, en las primeras horas del sábado en Argentina se reanudó y el argentino lo cerró de manera rápida. McDonald sacó en el tercer set 2-5, pero Fran pudo quebrarle el servicio y terminar con la semifinal. Ahora deberá esperar al ganador entre Grégoire Barrère y Tommy Paul para saber con quién se medirá en la final de este domingo. Será la segunda final que jugará el número 19 del mundo, después de perder contra Arthur Fils en Lyon a fines de mayo.
El logro resulta particularmente significativo en el contexto de los demás tenistas argentinos en la historia de las giras de césped, donde históricamente no han destacado los jugadores del país. Apenas dos han podido conseguir títulos sobre pasto: Guillermo Vilas, que se consagró en el Torneo de Maestros en 1974 y en el Australian Open en 1978 y 1979, antes de que pasara a cemento; y Javier Frana, que conquistó el campeonato en Nottingham en 1995, en un torneo que hace cinco años que pasó a ser un Challenger.
Para buscar al último argentino en alcanzar una final en grama hay que remontarse al ATP 250 de Queen’s en 2012, cuando David Nalbandian cayó ante Marin Cilic en escandalosas circunstancias: pateó a un juez luego de un punto y fue descalificado. El cordobés había ganado por 7-6 el primer set y caía por 4-3 en el segundo cuando una reacción desmedida provocó la drástica decisión del umpire y su derrota.
Ocurrió cuando estaba sacando 3-3 y perdió el punto que le otorgó el quiebre a Cilic. Nalbandian no llegó a la pelota y en su camino, por pura bronca, pateó unas protecciones y el recorrido de su pie alcanzó la pierna de un juez de línea, que quedó visiblemente lastimado. Luego de varias deliberaciones, se decidió la descalificación del nacido en Unquillo.
La patada que descalificó a Nalbandian, el último finalista argentino en césped