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Vida plena: Tai Chi, Qi Gong y una comunidad que crece en Junín

Estas prácticas combinan movimientos conscientes, respiración, concentración y relajación, y pueden ser realizadas por cualquier persona

Vida plena: Tai Chi, Qi Gong y una comunidad que crece en Junín

Estas prácticas combinan movimientos conscientes, respiración, concentración y relajación, y pueden ser realizadas por cualquier persona

Estas prácticas combinan movimientos conscientes, respiración, concentración y relajación, y pueden ser realizadas por cualquier persona, sin restricción por edad o condición física, adaptándose a las posibilidades de cada una de ellas, con el firme objetivo de preservar la salud por medio de una visión integrativa.

En el marco del Día Mundial del Qi Gong, la Escuela Vida Plena Tai Chi – Qi Gong realizó una jornada especial en el Parque Borchex de Junín, un espacio que durante los meses de verano también se convierte en lugar de encuentro y práctica para muchos de sus integrantes.

La actividad tuvo un significado especial: como símbolo de unión entre la cultura china y la comunidad juninense, Vida Plena plantó una sófora, árbol de origen chino, como obsequio a la ciudad. La iniciativa fue impulsada por Roberto y Alan Balestrasse, directores de la escuela, quienes gestionaron la autorización correspondiente y colocaron junto al árbol una placa conmemorativa.

La jornada reunió a alumnos de distintos grupos, familiares y amigos, quienes participaron de una práctica de Qi Gong, compartieron un momento de encuentro y acompañaron este gesto destinado a permanecer en el tiempo.

Propuesta para el bienestar integral

La Escuela Vida Plena desarrolla en Junín una propuesta orientada al bienestar integral a través del Tai Chi Chuan y el Qi Gong, dos antiguas disciplinas de origen chino. Estas prácticas combinan movimientos conscientes, respiración, concentración y relajación, y pueden ser realizadas por cualquier persona, sin restricción por edad o condición física, adaptándose a las posibilidades de cada una de ellas, con el firme objetivo de preservar la salud por medio de una visión integrativa.

Pero Vida Plena propone algo que va más allá del aprendizaje técnico. Busca ofrecer un espacio donde las personas puedan encontrarse consigo mismas y con los demás. En medio de las exigencias y tensiones de la vida cotidiana, cada clase intenta convertirse en un momento para detenerse, respirar, moverse, aprender y descomprimirse.

Por eso, junto con el trabajo corporal, la escuela presta especial atención al bienestar emocional, al vínculo entre las personas y a la construcción de una comunidad basada en el respeto, el compañerismo y la calidez humana. Clase a clase se integran nuevas personas, generando un ambiente donde conviven el aprendizaje, la amistad, camaradería y el compartir.

Porque a Vida Plena no se viene solamente a aprender Tai Chi Chuan o Qi Gong. También se viene a sentirse bien: a fortalecer el cuerpo, aquietar la mente, liberar tensiones y encontrar un momento de tranquilidad.


«Un símbolo del espíritu de la escuela»

Roberto y Alan Balestrasse, junto con un equipo de colaboradores, trabajan para que cada persona pueda encontrar en estas prácticas una herramienta que contribuya a una vida más saludable, equilibrada y plena.

«La escuela cuenta con diferentes grupos, días, horarios y espacios de práctica en la ciudad. La propuesta está abierta a quienes quieran conocer estas disciplinas, pudiendo realizar una clase de prueba, sin compromiso, para experimentar personalmente la práctica dentro de la comunidad de Vida Plena», indicó.

Además, invitó a quienes quieran sumarse, conocer más y consultar sobre las diferentes prácticas, «pueden comunicarse con nosotros mediante nuestras redes: @vida.plena.taichi.qigong en instagram, VIDA PLENA Tai Chi – Qi Gong en facebook o por whatsapp al 2364694625 o 2364640884».

Finalmente, Roberto Balestrasse contó que «la jornada vivida en el Parque Borchex dejó, además del árbol que seguirá creciendo con el paso del tiempo, un símbolo profundo del espíritu de la escuela. Así como esa sófora comienza a echar raíces en la tierra de Junín, la Escuela Vida Plena busca seguir echando raíces en la comunidad, compartiendo conocimientos, construyendo vínculos y creciendo junto a las personas que forman parte de este camino. Porque una vida plena también se construye aprendiendo a cuidarnos, a compartir y a estar mejor cada día».

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